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Occitano: Todo lo que no sabías sobre esta lengua

El Occitano es una de las lenguas románicas centrales que cuenta con reconocimiento de conservación y lengua oficial en algunos países europeos. A pesar del retroceso en su uso por las diversas estrategias implementadas para lograr su extinción, el Occitano se niega a morir como lengua viva. Conoce todo sobre este hermoso idioma, aquí.

OCCITANO

¿Qué es el Occitano?

El occitano también llamado lengua de oc, se trata de una lengua romance de Europa; cuando se habla de lengua romance se hace referencia a una rama de lenguaje de origen indoeuropeo, que surge como una evolución del latín vulgar y en contraposición al latín clásico. La lengua Occitana se mantiene en uso por al menos dos millones de personas, sin embargo un número considerablemente mayor la conoce y dominan aunque no sea su idioma oficial.

Este lenguaje se puede escuchar en regiones específicas del Sur de Francia y en Italia, específicamente en la región de los valles occitanos, los cuales se encuentran al noreste del país.

También hay otra población importante que habla este idioma y se encuentra ubicada en el Valle de Arán Pirineo, en España. En esta última región el occitano fue oficializado como lengua en Cataluña, específicamente en su variante aranesa. Por lo tanto, aunque es un idioma con tendencia a ser hablado por menos personas, el occitano comparte espacio en el Valle de Arán con el idioma español y con el catalán.

 Historia y Origen

El occitano es una de las tantas lenguas románicas que se conocen, las mismas surgen del latín vulgar que además es una evolución o vertiente del latín clásico o culto, que se hablaba en el antiguo imperio romano. Además del occitano, dentro de las lenguas románicas se encuentran otras como El gallego, el Catalán, el Rumano, el Sardo, entre otros.

Se presume que el origen de la lengua occitana radica en un lenguaje popular que fue adoptado para lograr entenderse entre las áreas vecinas, las cuales no tenían el mismo idioma materno o de origen, por lo tanto la necesidad de comunicación dio como resultado un nuevo idioma románico.

Pueden haber sido varios los factores que influyeron en la generación del occitano, como podemos haber notado, se encuentra relacionado con lugares que se caracterizan por presentar pronunciados accidentes orográficos, es decir que existían barreras naturales que impedían el intercambio cultural y comercial entre colonias.

Es posible entonces que la presencia del Océano Atlántico, Los Pirineos, Los Alpes, el Mar Mediterráneo, hayan sido una verdadera barrera que regionalizó el idioma occitano. En este sentido, la movilidad reducida de los pueblos originarios correspondientes a las culturas que se establecieron en las zonas en donde se habla occitano, pudo crear una homogeneidad que facilitó la evolución del idioma.

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También se infiere que estas barrera naturales minimizaron la celtización y la germanización, es decir, la influencia que pudo haber tenido la presencia y el alcance de las lenguas Celta y Germana en el Occitano, por lo que se debe haber mantenido un período de larga data de romanización. El occitano fue la lengua cultural de los que actualmente se reconocen en el sur de Francia y también algunas de las regiones vecinas.

En la época medieval se estableció una forma de arte en la poesía, la cual era ampliamente aceptada y disfrutada por los pobladores, era el canto en versos de los trovadores, el cual se extendió de manera importante en Europa. Incluso la palabra “trovar” significa en occitano antiguo “hacer versos”. Fue realmente esta manera de versar la que le dio origen a la poesía lírica.

Ahora bien, los estudios etno arqueológicos, son los que han permitido conocer el pasado de este idioma de lengua románica. Existe una historia asociada a la lengua occitana, que señala que todo el estilo refinado y cortesano que caracteriza a la época medieval europea, tiene su origen precisamente en los trovadores que utilizaban este idioma para crear frases que divulgaban el amor cortés, respetuoso y fiel. Lo que evidencia que la literatura en occitano fue más diversa que la literatura escrita en otras lenguas románicas de la Edad Media.

El Rey Ricardo I de Inglaterra, conocido como Ricardo Corazón de León, era practicante del occitano y considerado un gran trovador, lo que confirma que a pesar de ser un idioma que surgió desde el latín vulgar y era considerado popular, era igualmente utilizado por la élite de la época y no era un idioma restringido al pueblo.

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La importancia del idioma occitano en la Edad Media fue de tal magnitud que permitió la creación de una academia, de una gramática y de un concurso literario. La academia fue llamada “Academia de los Juegos Florales”.

Por su parte, las Leys d´amors” constituyen el primer y más importante tratado en el que se codifican formas y características de los versos creados y usados por los trovadores, convirtiendo los textos en una suerte de norma gramática para la lengua occitana.

Posteriormente surgen los concursos literarios llamados “Juegos Florales” que se remontan a principios del siglo XIV, en la actualidad son uno de los concursos poéticos en los que se premian y galardona a la poesía, pero antiguamente se premiaba a los trovadores.

Para beneplácito de quienes aman la historia y la cultura existen en la actualidad ejemplares de la literatura occitana medieval, entre los que se encuentran Cantar de la Cruzada”, la cual es una crónica de la cruzada contra los albigenses, desde que fueron proclamados por el papa Inocencio III en 1208 y el Roman de Flamenca”. También la “Crónica romance de Montpellier”, la Chronique des comtes de Foix (siglo XV), entre otras.

En la Edad Media un poeta italiano llamado Dante, muy reconocido por su obra “La divina comedia”, logró darle al occitano una importante difusión con su obra “De vulgari eloquentia​” (1303-1305), a partir de allí a esta forma de expresión se le comenzó a llamar igualmente lengua de oc.

Entre los siglos XIV y XV, la literatura occitana comienza a decaer y pierde aceptación, siendo reemplazada por el francés como lengua escrita. Asimismo deja de ser utilizado en las cortes en el siglo XVI, debido a la creación de una ordenanza que obligaba el uso del francés como idioma administrativo.

Aún después de la proclamación de la ordenanza, se escribieron algunos textos occitanos en el Rouergue y la Provenza oriental en el año 1602. También en Aveyron, el registro parroquial de Rieupeyroux fue escrito en occitano hasta 1644. Entonces comienza a coexistir el occitano con el francés debido a que ciertas actas legales eran redactadas en occitano, mientras que se mantenía intacto su uso en la literatura.

Cuando llega la época de la Revolución, un conflicto político y social que inició en el año 1789, ante la necesidad de promover la unión nacional se establece el francés como idioma oficial, sin embargo no se dejó de hablar occitano, incluso era el idioma utilizado por los revolucionarios porque permitía divulgar los planes de manera más eficiente.

Desde ese momento se masifica el francés como lengua y además comienza a desplazar al occitano en sus formas escritas , de modo que este no llega a mantenerse más allá de los usos populares y marginales en ciertas poblaciones, siendo el único idioma para el pueblo hasta principios del siglo XX.

A partir del siglo XX comienza a ser atacado el idioma occitano, donde la tercera República Francesa jugó un papel fundamental para que se produjera un retraso importante en su uso, pues eran humillados con calificativos peyorativos aquellos que usaban el idioma y se implementó una política con el único objetivo de llevar al desuso esta forma de expresión.

En contraposición a esta realidad que vivían los occitano parlantes, en el año 1914 la literatura occitana es reconocida con la entrega del premio Nobel al escritor provenzal Frédéric Mistral.

Por último, la evolución política y social que se produjo luego de la revolución francesa y que conllevó a la revolución industrial, produjo un efecto negativo en el uso del idioma, ya que era un obstáculo hablar occitano para conseguir empleo, por lo que muchos se vieron obligados a hablar francés, aún teniendo el occitano como su lengua materna. Aún hoy en día existen antagónicos del idioma occitano, sin embargo se niega a morir y es defendido por muchos.

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Sistemas de escritura

Aún siendo una lengua viva de origen muy antiguo, el occitano ha mantenido una evolución en el tiempo que ha permitido el desarrollo de algunos dialectos y además se han creado diferentes sistemas de escritura.

El occitano que proviene de la época medieval es conocido como occitano clásico y mantiene una articulación con el lenguaje originario o de épocas anteriores. Pero también surgió una variedad de occitano llamada Mistralian, debido al lenguaje utilizado por el ganador del premio nobel Frédéric Mistral, el cual está fundamentado en un sistema de escritura moderno.

La norma clásica de ortografía muestra que el occitano no es un dialecto de la lengua francesa y se utiliza en todas las variantes del mismo. Esta ortografía clásica occitana se asemeja mucho a la ortografía catalana, lo que permite identificar el vínculo entre ambas lenguas.

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Adicionalmente, la ortografía clásica utiliza una serie de dígrafos como “lh” y “nh”, estos también son utilizados en la ortografía del portugués, se presume que se deba a la culturización llevada por el monje Gerald de Braga, quien en 1407 hizo un avance importante en la modernización del idioma, utilizando el occitano.

Por otro lado, el sistema de escritura mistraliana es muy parecido al sistema de escritura francés, esto proporciona una ventaja en el uso del sistema mistraliano cuando se compara con el sistema clásico, esa ventaja es debida a que la mayoría de las personas que hablan y escriben occitano, también hablan y escriben francés. Este sistema ha sido ampliamente utilizado por escritores provenzales.

No obstante, también presenta una desventaja utilizar este sistema porque está fundamentado casi completamente en el dialecto occitano provenzal, lo que lo hace limitativo con respecto a otros dialectos del occitano. Además utiliza muchos dígrafos para poder generar los sonidos simples, como por ejemplo el uso de “ou” para producir el sonido de la “u”.

Luego, la norma Escola Dau Pò o también conocida como la norma Po, es un sistema de escritura que surge de la simplificación de la norma mistraliana y solo es utilizado en los valles occitanos de Italia. Finalmente, la norma Bonnaudian creada por Pierre Bonnaud se aplica a un dialecto exclusivamente utilizado en una parte de Francia (Auvergnat), de modo que ambos sistemas de escritura tienen un uso muy localizado y por ello muy restringido.

Norma mistraliana

La norma mistraliana tienen como finalidad hacer una ortografía más lógica y ajustada en la lengua occitana provenzal, la cual corresponde a uno de los dialectos o variantes del occitano. En realidad, la norma es una mezcla de ortografía tradicional y la ortografía francesa, haciendo uso de las reglas convencionales de ortografía.

Se conoce que este sistema de escritura fue utilizado por primera vez en el año 1853 por Joseph Roumanille, quien fuera un escritor que utilizaba la lengua francesa y la occitana. Luego fue incorporada al año siguiente en los escritos de Frédéric Mistral, de quien se toma el nombre de norma mistraliana.

Entre las reglas ortográficas de este sistema de escritura destaca, como mencionamos anteriormente, el uso de la “ou” para generar el sonido de la ”u”,  por lo tanto, se escribe Prouvénço y se lee Pruvenço. Podemos apreciar entonces que se basa en una interpretación diglósica de la ortografía occitana, escribiendo la misma según las convenciones lingüísticas del francés.

Buena parte de la norma Mistralia se fundamenta solo en los usos diglósicos del francés y el latín, es decir, la convivencia de estas dos variedades lingüísticas. Es así como la ortografía de la norma Mistraliana señala al occitano según las convenciones propias del francés “o”, del idioma medieval de “oc”; “lh” y del latín donde la “u” es pronunciada “ou”, usando diptongos.

Algunos ejemplos de los códigos utilizados en este sistema de escritura son:

  • “au” que en francés se escribiría “a-ou”.
  • “eu” que en francés se escribiría “é-ou”.
  • “èu” que en francés se escribiría “è-ou”.
  • “òu” que en francés se escribiría “o-ou”.

Norma clásica

La norma clásica se basa en la tradición milenaria de la grafía clásica, añadiéndole un proceso de codificación, sin embargo está menos extendida que la norma mistraliana. Está conformada por una codificación para los fonemas, otros escritos no codificados y la norma oral, que indica la forma de hablar en occitano.

Este sistema de escritura clásica surge poco antes del año 1000 y fue desarrollado en al menos tres etapas: a partir del año 1935 con la publicación de Loïs Alibert de la gramática occitana. Luego se desarrolló desde el Instituto de Estudios Occitanos a partir del año 1945 y por último fue regulada por el Consejo de la Lengua Occitana a partir del año 1996.

Finalmente, tuvo un momento de gran aceptación a mediados del siglo XX, en el cual hizo retroceder a la norma mistraliana que actualmente es utilizada en toda Occitania.

Uso de la Lengua en la Actualidad

Con el pasar del tiempo, la lengua occitana ha derivado en varios idiomas que agregan un grado de complejidad y confusión, por lo que muchos estudiosos del tema han indicado que ahora se trata más de una familia de lenguas que de una sola lengua, mientras que hay otra tendencia que indica que se trata de una serie de dialectos que surgen de un mismo idioma identificado como occitano.

Es por ello que podemos reconocer variantes como el Bigorrés, Auvernense, Aranés, Gascón y Provenzal del cual también se reconocen el provenzal alpino, el vivaroalpino y el judeoprovenzal. Actualmente existe un intento de reconocimiento y recuperación del idioma, sin desplazar al francés, al sustentar su uso generando la base jurídica de convertirlo en un idioma co-oficial, como una de las alternativas que permitiría que el occitano tenga un repunte en su uso y evitar que se pierda como lengua viva.

Asimismo, las calles de estas regiones están señalizadas utilizando su nombre escrito en francés y en occitano, esta es otra de las estrategias que han surgido como apoyo gubernamental para mantener la lengua occitana viva, en contraposición a la época de la revolución francesa en donde hablar occitano era más bien un obstáculo.

Hoy en día pudiera revertirse esa situación y convertirse en un obstáculo no hablar occitano, ya que la industria turística interna crece y se debe manejar el idioma para la atención y mejora de los servicios en restaurantes, hoteles y establecimientos comerciales, por lo que hablar occitano representa una ventaja para ser seleccionado en la búsqueda de empleos.

Es cierto que la lengua occitana solo se encuentra reconocida como lengua oficial en el Valle de Aran, en Cataluña España, sin embargo en Italia es una lengua protegida y en Francia, a pesar de los detractores, el occitano mantiene su aceptación en la red educativa, aunque no tenga ningún reconocimiento legal.

Existen cifras desalentadoras que indicaban una disminución notable en la matrícula de alumnos inscritos para aprender la lengua occitana, pues en tres años paso de más de 67.000 alumnos a solo un poco más de 4.000, sin embargo no todo es negativo, se cuenta con 67.000 personas más que conocen el idioma, lo divulgan y lo mantienen vivo. Tan cierta esta afirmación en positivo, que a pesar del retroceso en el uso del idioma occitano fue uno de los idiomas oficiales en los Juegos Olímpicos de Turín del año 2006.

Diferencias con el Catalán

El Occitano y el Catalán son reconocidos como idiomas distintos, pero ambos tienen un origen común en las lenguas iberorromances, en las que se encuentra también la lengua valenciana, por lo tanto son muy cercanas y se puede reconocer un transición entre ellas.

Son tan parecidas, que en oportunidades se ha considerado que el catalán y el valenciano son un mismo idioma, por otra parte el catalán y el occitano son menos parecidos y por ello siempre han sido identificados como idiomas distintos. Para dar una idea de cuánto se parecen pudiéramos considerar comparar el catalán y el occitano, como el portugués y el español.

Sobre las diferencias que se pueden destacar entre el catalán y el occitano está la forma en que el occitano logra hacer la neutralización, es decir, cómo el occitano elimina la diferencia entre dos fonemas, de manera que fonéticamente suenen igual, aunque se traten de dos fonemas distintos.

En occitano depende de la posición en la que se encuentre la vocal pretónica o postónica, aquella que antecede a la silaba tónica, es decir, la sílaba acentuada o con mayor fuerza fonética. Por ejemplo, una “ɔ” se pronuncia como “u” si se ubica antes de la sílaba tónica y como “o” si está después de ella.

En contraposición el catalán usa la neutralización de manera independiente, sin importar dónde se encuentre la posición de la sílaba tónica. Este tipo de diferencias tan prominentes entre ambos idiomas, es lo que confirma que sean distintos a pesar de su parecido fonético y morfológico.

A pesar de que ambos idiomas tuvieron un momento histórico en donde el catalán fue considerado parte de la lengua occitana, el factor político obligó a que tomaran rumbos distintos a principios del siglo XX, generando variaciones en ambos idiomas e inclusive modificaciones importantes en la escritura. En consecuencia, el catalán ha tenido un mayor desarrollo en cuanto a la normalización y estandarización del idioma que el occitano.

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