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Palacio de Bellas Artes, un símbolo del arte en la ciudad de México

La magnificencia del Palacio de Bellas Artes atrae a todo el que se acerca al centro histórico de la ciudad de México, por su fama de centro cultural de categoría mundial y por impresionante infraestructura, que lo hace una visita obligada para disfrutar de las distintas expresiones artísticas que se dan lugar. Te invitamos a conocer aquí a este sobrio palacio del arte, catalogado como monumento artístico del mundo.

Palacio de Bellas Artes

¿Dónde se ubica el Palacio de Bellas Artes?

El extraordinario Palacio de Bellas Artes, espacio cultural por excelencia del arte mexicano, da la bienvenida a todo el público en la Calle Juárez, Esquina Eje Central en el Centro Histórico, donde les brinda las más espectaculares manifestaciones de diversas especialidades del arte.

El Palacio de Bellas Artes muestra una mezcla única de estilos arquitectónicos. Así, en la estructura exterior se observan expresiones de la corriente de Art Nouveau con todo lo ágil, fluido, que refleja ese movimiento aportando curvas y asimetría, mientras que en el interior se manifiesta el Art Déco con sus formas geométricas, sus rectas y ángulos y con la masa y la simetría como valores constantes.

Palacio de Bellas Artes

Este emporio artístico ha sido escenario de obras y eventos monumentales en diversas áreas, no solo artísticas, sino también sociales y políticas. El Opera Real de Versalles nos presenta también un centro artístico mundial.

Fue construido al final de mandato de Porfirio Díaz, a solicitud del presidente mexicano para la celebración del centenario del inicio de la Independencia de México.

Sin embargo, su inauguración no se llevó a cabo sino mucho después de finalizada la Revolución mexicana, conflicto armado que se dio entre 1910 y 1917 en principio contra la perpetuación en el poder del general Porfirio Díaz, pero que se tornó en una guerra civil. Todo ello trastocó la realización del proyecto que no se pudo materializar sino hasta 1934.

Palacio de Bellas Artes

El Palacio se instauró como una organización que reporta al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), que es un ente de la Secretaría de Cultura del gobierno federal. Se recomienda leer Bávaros que presentan manifestaciones culturales similares.

Tiene como privilegio haber sido declarado por la Unesco como monumento patrimonio de la humanidad en 1987. Ofrece a sus espectadores diversos escenarios y salas para el disfrute de obras teatrales, de ballet y danza, pictóricas y de esculturas.

Como partes importantes de su organización, conviven allí el Museo Palacio de Bellas Artes y el Museo Nacional de Arquitectura, además de otras organizaciones que también hacen vida allí.

En el Museo Palacio de Bellas Artes se pueden encontrar las exhibiciones permanentes de reconocidos artistas nacionales realizadas entre 1928 y 1963. Digno es destacar las de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, con lo cual se constituye en el más antiguo en el país dedicado a la producción plástica nacional.

Palacio de Bellas Artes

El Palacio es, además, sede de la Orquesta Sinfónica Nacional, la Compañía Nacional de Teatro, la Compañía Nacional de Ópera (Ópera de Bellas Artes) y la Compañía Nacional de Danza y del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández, donde presentan sus temporadas regulares.

Historia del Palacio de Bellas Artes

El Palacio de Bellas Artes se construyó en el mismo sitio en el que se encontraba el antiguo Teatro Nacional, del cual se aprovechó algunas de sus infraestructuras, que en su tiempo fueron las más importantes en su género en la vida artística y cultural de la segunda mitad del siglo XIX.

En un principio, a comienzos del siglo XX, se hizo la propuesta de renovar el Teatro Nacional, como parte del proyecto de instalación y remodelación de obras arquitectónicas que se estaba ejecutando en Ciudad de México.

Palacio de Bellas Artes

No obstante, no se aprobó dicha propuesta y se optó por demolerlo para construir uno nuevo, que estuviera cónsono con el crecimiento urbanístico y cultural de la ciudad.

En tal sentido, se procedió a elegir cuidadosamente la mejor orientación del nuevo teatro, elección que fue llevada a cabo tanto por  las autoridades como por el arquitecto italiano Adamo Boari, a quien se le encomendó el diseño de la obra. Se decidió construirlo a un costado de la Alameda Central.

Proceso de construcción

La etapa de diseño y construcción estuvo enmarcada por dos eventos importantes y complejos que caracterizaron la historia mexicana, como fueron el régimen de Porfirio Díaz y la Revolución Mexicana.

Palacio de Bellas Artes

Los trabajos de demolición y construcción se iniciaron el 2 de agosto de 1904 con la idea de finalizarlo en cuatro años. Se proyectó, entonces, que el edificio ocupara toda el área comprendida entre las calles hoy llamadas avenida Hidalgo, avenida Juárez, Eje Central Lázaro Cárdenas y Ángela Peralta.

Sin embargo, se sucedieron una serie de eventos tales como inconvenientes técnicos por el hundimiento del suelo, problemas económicos y la partida definitiva a Europa del arquitecto Boari en 1916 a Europa tras el estallido de la Revolución, que obligaron a suspender los trabajos.

Se intentó renovar la construcción en repetidas oportunidades durante treinta años, resultando infructuoso reiniciar las actividades. Hasta esa fecha se había podido completar casi todo el exterior, faltando solo el recubrimiento de la cúpula.

Palacio de Bellas Artes

Sin embargo, siempre hubo un interés de parte de algunos gobiernos posrevolucionarios, así como del público en general de que se terminara la obra, cuyas instalaciones estaban siendo parcialmente usadas para eventos importantes de la ciudad.

Llegado el año 1930, la presidencia de Pascual Ortiz Rubio designó al arquitecto Federico E. Mariscal para que concluyera la construcción, pero dicho proyecto solo se pudo concretar en 1932 por el apoyo del secretario de Hacienda, Alberto J. Pani.

Se estableció que la obra albergara varios museos y, por primera vez en 30 años, se acordó cambiar el nombre del edificio, de Teatro Nacional al de Palacio de Bellas Artes.

Su conclusión se materializó el 10 de marzo de 1934, en virtud de una fuerte inversión que se pudo hacer para terminar el recinto, siendo considerado, por ello, como una necesidad social y de utilidad pública.

Palacio de Bellas Artes

El Palacio en 1935

El 29 de septiembre de 1934 el Palacio fue oficialmente inaugurado por el entonces presidente Abelardo L. Rodríguez, con la representación de la obra teatral “La verdad sospechosa”, de Juan Ruiz de Alarcón. Estuvo en los roles estelares la actriz mexicana María Tereza Montoya.

El primer director de orquesta que dirigió un concierto en el Palacio de Bellas Artes fue José F. Vázquez.

Palacio de Bellas Artes

José F. Vázquez, primer director de orquesta del Palacio de Bellas Artes

Remodelaciones

Años más tarde, se realizaron ciertas remodelaciones, siendo la de mayor envergadura la efectuada entre los años de 2008 y 2010, en la que se modernizaron el teatro y la sala de espectáculos, renovando plataformas, tramoya, escenario, acústica, el área de las butacas, foso de la orquesta, iluminación, cabinas.

Previamente se habían realizado otras rehabilitaciones, como la de 1993, en la que se hizo la construcción del estacionamiento subterráneo.

Un año más tarde se remodelaron las salas de exhibición del Museo y también de 2000 a 2004 se hizo la restauración de sus cúpulas.

Arquitectura del Palacio de Bellas Artes

El Palacio es un imponente monumento a la cultura mexicana, que ha sido reconocido a nivel mundial gracias a su belleza arquitectónica y a los formidables y exquisitos detalles que engalanan este monumento.

Es de señalar, no obstante, que el mismo ha enriquecido la cultura mexicana, haciendo honor al concepto original.

En virtud de la diferencia en la época de inicio y la de construcción, el diseño del edificio muestra una mezcla de estilos arquitectónicos de Art Nouveau, que predomina en su exterior y Art Decó en el interior que combina lo moderno con lo prehispánico.

Palacio de Bellas Artes

Su construcción se llevó a cabo en dos etapas, la primera de las cuales se ubica entre los años 1904 y 1913, interrumpida por los problemas en el país e inicio la Revolución mexicana.

En la segunda etapa fue la que arrancó en 1932 con el arquitecto Federico E. Mariscal, quien modificó algunos detalles del diseño original del proyecto dejado por Boari, de manera tal de adaptarlo a la nueva realidad del país y de acuerdo con las necesidades culturales en ese momento.

Toda la estructura se erigió sobre una plataforma flotante para evitar su hundimiento, ya que está asentada en un terreno de arcilla montmorillonita. Tiene una altura de 53 metros hasta el espiral  y 42,5 m hasta el techo.

Palacio de Bellas Artes

Posee cuatro pisos y un área de estacionamiento subterráneo y en el diseño se incluyeron 27 columnas en las fachadas laterales, 23 de ellas esculpidas y 2 para los 3 pórticos.

La fachada principal, hecha de mármol de Carrara, está orientada hacia la avenida Juárez. Es posible apreciar en el interior del portal formidables esculturas que hiciera especialmente el artista italiano Leonardo Bistolfi, que reflejan distintas expresiones del ser como el Amor, la Armonía, el Dolor, la Paz y la Felicidad.

En otra sección de la fachada se encuentra diversas esculturas y querubines representando la música y la inspiración.

En frente de la plaza del edificio se instalaron cuatro esculturas de Pegasos realizadas por el catalán Agustí Querol  Subirats, que anteriormente estuvieron en el Zócalo de la ciudad.

Palacio de Bellas Artes

Los Pegasos se tallaron con sus alas extendidas sobre una gran base que rodean el águila azteca y con cuatros esculturas de mujeres agarradas de la mano, representando la Tragedia, el Drama, la Comedia y el Drama Lírico, las cuales dan mayor realce a la estructura.

Se incluyen imágenes espectaculares que reflejan elementos de la flora y la fauna de la cultura mexicana esculpidas en las puertas y ventanas. Se reconocen en esas imágenes un tributo a la ciudad mostrando elementos como palmas, serpientes, tallos, flores, hojas, entre otras.

Digno de admirar también son las espaciosas e iluminadas escaleras que llevan a cada una de las salas del Palacio con sus dorados pasamanos finamente labrados en un diseño especial para el Palacio.

Palacio de Bellas Artes

Los materiales empleados en todo el diseño del Palacio incluyen el mármol blanco, el acero y el concreto en lo que a la fachada se refiere. Para el interior se contempló el uso de mármoles mexicanos en diversas tonalidades.

Características del Palacio de Bellas Artes

La impresionante edificación del Palacio contempla entre sus instalaciones varios espacios magníficos acondicionados cada uno según la actividad a la que fueron destinados. Entre los principales espacios están:

Sala principal

Sin duda alguna el espacio más importante y espectacular de toda la edificación. Ha sido el escenario de muchísimos artistas mexicanos y de todo el mundo que han actuado esta sala de espectáculos durante 84 años de existencia. Es por ello que se ha catalogado como la más importante del país con prestigio reconocido a nivel mundial.

 Palacio de Bellas Artes

Ofrece un aforo con capacidad para 1.677 personas, distribuidas en palcos, lunetas y galerías y un escenario de veinticuatro metros de longitud.

Se destaca en esta sala su gran cortina de cristal, que sorprende con su contenido de casi un millón de piezas de cristal opalescente, cada una de dos cm, representando con su decoración los grandiosos volcanes del Valle de México: el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl, llamados los guardianes del Valle de México. Es como si se estuviera observando el paisaje desde las ventanas del Palacio Nacional a principios del siglo XX.

Palacio de Bellas Artes

Su diseño está basado en la idea original de Boari, siendo ejecutada por el artista húngaro Géza Maróti en un primer proyecto en 1908. Sin embargo, fue finalmente materializada por Harry Stoner, diseñador de escenarios y pintor.

A pesar de su imponente belleza, esta cortina fue pensada como una protección de los constantes incendios que se sucedían en la época antes de la llegada de la iluminación eléctrica. De manera tal que fungía como telón protector anti-incendios, único en el mundo en teatro de ópera.

Palacio de Bellas Artes

Fue hecha en  la Casa Louis C. Tiffany de Nueva York por instrucciones de Boari. Allí fue exhibida por primera vez antes de enviarla a Ciudad de México.

Además en el techo de esta sala se encuentra otra de las majestuosas obras decorativas del Palacio. Se trata de un hermoso vitral diseñado por Maróti con la representación del Olimpo en el que se distingue al dios Apolo rodeado de sus nueve musas.

En la Sala se puede disfrutar de la ópera, la danza, la música sinfónica, recitales, homenajes y más en ambiente acogedor y de gran calidad.

 Palacio de Bellas Artes

Se exhiben en los pisos entre la planta baja y el piso superior varios murales pintados por prestigiosos muralistas mexicanos.

Por ejemplo, en el segundo piso se encuentran dos obras de Rufino Tamayo de principios de 1950 tituladas “México de hoy” y “Nacimiento de la nacionalidad”, que muestra una representación simbólica de la creación del mestizo.

En el tercer piso se puede apreciar en la parte oeste la obra “El hombre controlador del universo”, en el que se refleja varios de temas tecnológicos y sociales, tales como descubrimientos posibilitados por microscopios y telescopios.

Este mural fue encargado originalmente en 1933 por el Centro Rockefeller de Nueva York, sin embargo, no fue de su entera satisfacción y Diego Rivera lo recreó para esta sala en 1934.

Palacio de Bellas Artes

También en el tercer piso, pero hacia el ala norte se encuentra la celebrada obra “La Nueva Democracia” de David Alfaro Siqueiros, así como la de “El Carnaval de la vida mexicana” de Rivera en sus cuatro partes.

En la sección este se aprecia “La Catarsis” de José Clemente Orozco, en el que se ilustra la pugna entre los aspectos “sociales” y “naturales” de la humanidad.

Sala Manuel Ponce 

Se dedicó esta sala a este célebre compositor mexicano, la cual está ubicada en la parte este del primer piso, con un aforo de 245 butacas. Es considera la segunda más importante y una en la que más actividades se desarrollan.

Se pueden mencionar entre dichas actividades las extraordinarias exposiciones, recitales, talleres literarios y ciclos de lectura, musicales y eventos operísticos, homenajes, entre otras.

Cuenta con instalaciones eléctricas y de sonido de alta calidad que permiten un pleno disfrute de los programas que se presentan.

Palacio de Bellas Artes

Sala Adamo Boari

Es un espacio ideal para la realización de diversas actividades multitudinarias tales como presentaciones editoriales, conferencias de prensa, exposiciones, coloquios de arquitectura y conferencias de distintas disciplinas. Tiene una capacidad para 156 personas.

Está situada bajo el vestíbulo de la sala principal y es idónea para eventos de categoría nacional e internacional.

Museo Nacional de Arquitectura

En el tercer y último nivel del Palacio se encuentra el Museo Nacional de Arquitectura (MUNARQ), cubierto por un techo de vidrio y hierro.

Forma parte de la Dirección de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico Inmueble (DACPAI) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura y contiene exposiciones de reconocidos arquitectos mexicanos, incluyendo fotos de sus realizaciones más importantes, así como modelos, planos, etc.

Se trata de un centro de documentación y divulgación para el estudio y conocimiento de la arquitectura mexicana, monumentos artísticos y espacios urbanos.

Tiene como objetivo incentivar en el público mexicano el conocimiento, la promoción y difusión de sus valores patrimoniales y culturales.

En tal sentido, lleva a cabo exhibiciones temporales de sus colecciones en otras instalaciones para exponer el rico patrimonio arquitectónico del país y promover estos valores de las diferentes corrientes de la arquitectura mexicana contemporánea e internacional.

Algunos de los principales arquitectos presentados en el museo son Luis Barragán, Carlos Mijares Bracho, Jaime Ortiz Monasterio y Adamo Boari.

Adamo Boari

Para un mejor aprovechamiento del material allí almacenado se dividió la estructura del museo en cuatro secciones; a saber:

  • Arquitectura de contrastes: Jaime Ortiz Monasterio y Carlos Mijares Bracho
  • Corpus Urbanístico de la Ciudad de México
  • Teatro Nacional de México
  • Teatro Nacional de México, en el que también se efectúan exposiciones temporales sobre arquitectura contemporánea.

Museo del Palacio de Bellas Artes

Es un museo distinguido como el primer museo de arte de México y que fue inaugurado con el nombre de Museo de Artes Plásticas, el 29 de noviembre de 1934.

Fue por ello el primer sitio dedicado explícitamente a la exhibición de objetos artísticos de la cultura mexicana para su preservación y contemplación.

Incluye piezas valiosas del siglo XVI hasta los murales de 1934 creados por los grandes artistas Diego Rivera, José Clemente Orozco, Jorge González Camarena, David Alfaro Siqueiros.

Posee también una sala de escultura mesoamericana, una para la exposición de la estampa mexicana y un Museo de Arte Popular, depositario de  la colección del laureado pintor Roberto Montenegro.

Más tarde en ocasión de la creación del Instituto Nacional de Bellas Artes, los pintores Julio Castellanos y Julio Prieto junto al museógrafo y promotor cultural Fernando Gamboa modificaron en el año 1947 el proyecto en el Museo Nacional de Artes Plásticas a fin de hacerlo más cónsonos con la realidad de ese momento.

Igualmente, se aprovechó para incluir diversos programas del arte mexicano, así como algunos proyectos educativos y de publicaciones del tesoro artístico nacional.

Desde 1968 se ha hecho visita obligada las salas de exhibición de este museo por ser el precursor no solo de la producción plástica, sino también del sistema de museos de arte en México.

Es, desde entonces, la principal plataforma de acción y espacio de exhibición de artistas nacionales e internacionales.

De su extensa colección que data de la primera mitad de su historia, actualmente se exhiben en el Museo de manera permanente 17 obras murales de siete artistas nacionales creadas entre 1928 y 1963.

Además, realiza una amplia gama de exposiciones temporales de artistas mexicanos e internacionales, tanto clásicos como contemporáneos, así como un intenso programa de actividades de interés general.

Se encuentra también allí la sala El Rincón del Tiempo, donde hay una pequeña exposición de fotografías de actores mexicanos en la época dorada del cine, que incluyen actores y actrices tan admirados como Mario Moreno “Cantinflas”, María Félix, Pedro Infante, Jorge Negrete, entre otros, así como videos, notas de prensa, programas de actividades del Palacio de Bellas Artes, volantes, objetos y souvenirs.

Igualmente documentales, material fotográfico, audios, objetos, así como presentaciones preparadas sobre el acervo documental del recinto, con lo cual todo visitante puede saber sobre la riqueza de la historia del Palacio de Bellas Artes.

Los estrenos más importantes

El Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México ha significado ser el centro más idóneo para llevar a cabo acontecimientos, grandes producciones, estrenos y ceremonias de gran relevancia, así como la presentación de artistas y compañías de los más diversos ámbitos.

De especial recuerdo son las presentaciones de Luciano Pavarotti, Rudolf Nuréyev, Mstislav Rostropóvic ,María Tereza Montoya, Birgit Nilsson, Marilyn Horne, Alexander Kipnis, Zubin Mehta, Plácido Domingo, Teresa Berganza, entre otros.

Así se han celebrado en sus distintos espacios eventos como:

  • Las óperas de María Callas, como la de Norma y la célebre función de Aída en la cual la soprano dio el célebre mi bemol al final del segundo acto de dicha ópera.
    • Ese momento es atesorado en el acervo cultural del Palacio. Igualmente, se conservan los testimonios del paso de Callas por este escenario en las dos únicas funciones de Rigoletto que dio en su vida.
  • Presentación de grandes orquestas filarmónicas del mundo como la de Londres, Nueva York, Viena, Moscú, Los Ángeles, la Real Filarmónica de Londres, la célebre Orquesta de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, la Orquesta de París, la de Filadelfia, la Staatskapelle de Dresde, la Sinfónica de Montreal, y las Nacionales de España y China, entre otras.
  • Espectáculos variados de música popular, jazz, danza tradicional e incluso ballet.
  • Diversas óperas
  • Les Luthiers.
  • Lola Beltrán como la primera presentación de la música ranchera con mariachi en este recinto, con más de 17 presentaciones seguida de Juan Gabriel.
    • Ambas presentaciones fueron criticadas.
  • Tomas de posesión como presidentes de México de Miguel Alemán (1946), Adolfo Ruiz Cortines (1952), Adolfo López Mateos (1958) y Gustavo Díaz Ordaz (1964).

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