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Batalla de Gaugamela, motivo del hundimiento del Imperio Persa

La Batalla de Gaugamela fue uno de los tantos enfrentamientos que tuvieron lugar durante el reinado de Alejandro Magno, sin embargo, esta fue la lucha decisiva, puesto que acabo con el Imperio Persa. El artículo de hoy, está dedicado a exponer todo lo acontecido durante esta batalla.

Batalla de Gaugamela

¿Cuáles fueron las causas de la Batalla de Gaugamela?

La conquista del Imperio Persa en manos del rey Macedonio Alejandro Magno, es considerada como uno los acontecimientos que marcaron un hito en el mundo mediterráneo de la antigüedad clásica, puesto que durante estas batallas se volvió más intenso el contacto e intercambio entre las civilizaciones asentadas en el siglo IV a. C. en torno a la parte oriental del mar Mediterráneo.

Por medio de las conquistas hechas por Magno, fueron una importante contribución para la propagación de ideas y elementos culturales de origen griego en las diversas culturas que eran parte del Imperio Persa. A través de la victoria de los griegos comandados por Alejandro Magno supone una instauración del helenismo en gran parte de ese inmenso territorio.

Sin embargo, a pesar de que es cierto que la arquitectura, la escultura, el teatro, la filosofía y otros adelantos intelectuales y materiales de los griegos formaron parte en un primer momento en el Oriente, también hubo otro fenómeno mucho más importante que vino junto con el helenístico que Alejandro y sus macedonios instauraron.

Este fenómeno es un legado que la cultura del occidente no está tan abierta a reconocer como sucedió con el arte y el humanismo. Esto hace alusión a la proliferación de la violenta y muchas veces fratricida guerra de falanges, que fue un punto importante en este mundo mediterráneo durante los tres siglos precedentes al advenimiento de la era cristiana.

De esta manera, la Batalla de Gaugamela no solo es considerada como la conquista alejandrina sobre el Imperio persa, sino que también se expresa como el primer evento de los innumerables enfrentamientos bélicos que le siguieron y que únicamente cambió sus tácticas militares con la aparición en escena de las legiones romanas.

¿Quiénes se enfrentaron en la Batalla de Gaugamela?

Ya habiendo conocido las causas por la que se inicio la Batalla de Gaugamela, nos parece importante hablar acerca de los dos bandos involucrados en este enfrentamiento: los persas y los macedonios. Ambos pueblos durante décadas se mantuvieron en conflicto, hasta que el cuerpo militar de Alejandro Magno los conquistó por esta lucha.

Ejercito Persa

Así como ocurre con la mayoría de las batallas libradas en la antigüedad, los historiadores actuales no confían en las cifras dadas por los historiados de aquellas épocas. Según Arriano, el ejercito del Imperio Persa estaba constituido por aproximadamente 40.000 jinetes, 1.000.000 de infantes, 200 carros armados con guadañas y unos cuantos elefantes de guerra.

Mientras que otro historiados conocido como Marco Juniano Justino, comenta que en realidad eran 400.000 los infantes y 100.000 los jinetes. Por otro lado, Quinto Curcio Rufo hace alusión que eran 45.000 caballos y 200.000 hombres. Por último, Diodoro Sículo y Plutarco, alegan que se trataban de 1.000.000 de hombres en total.

Batalla de Gaugamela

En este sentido, los historiadores de la modernidad han llegado a la conclusión que el ejército de los Persas estaba constituido por 250.000 combatientes. No obstante, a pesar de que se tratan de datos modernos se puede estimar que de esos 250.000 combatientes, únicamente 92.000 eran soldados propiamente dichos.

En lo que respecta a soldados de profesión, el cuerpo militar de los Persas contaba con 5.200 mercenarios griegos y 10.000 infantes pesados, los cuales eran denominados como Inmortales. Adicional a esto, también contaban con unos 20.000 caballeros que se les consideraba como caballería pesada profesionalizada, el resto de los guerreros eran reclutas ocasionales con un poco de entrenamiento: arqueros y caballería ligera.

Los demás 22.000 combatientes eran hombres de campo que se reclutaron al final y que casi no tenían entrenamiento, por lo que su importancia en la lucha no fue tan relevante, ya que ni siquiera formaron parte del combate, puesto que huyeron a la vez que Darío.

Ejercito macedonio

El ejército macedonio del Reino de Macedonia era considerado como uno de los mejores ejércitos de la Antigüedad. Fueron un elemento utilizado para la conquista de la Antigua Grecia, durante el mandato de Filipo II de Macedonia. Luego fueron empleados por el Oriente en el reinado de Alejandro Magno, fueron el modelo que se uso para formar los ejércitos de los reinos helenísticos, sobre todo los de los seléucidas y lágidas, en los siglos III y II a. C.

Batalla de Gaugamela

Su dominación acabó con la conquista romana, lo cual puso en evidencia la superioridad de la legión sobre la falange macedonia en la batalla de Pidna en el 168 a. C., terminando la tercera guerra macedónica. Gracias a las innovaciones militares y tácticas hechas durante el reinado de Filipo II hicieron de un ejército que pudo conquistar un Imperio.

De esta manera, la guerra y os combates pasaron a ser un actividades muy recurrentes en la vida cotidiana de los macedonios, quienes hasta el momento consideraban al ejército como una ocupación que se podía realizar durante la temporada agrícola.

Una vez que el ejército paso a ser a tiempo completo, los hombres que se enlistaron se pudieron entrenar con regularidad, fundamentando la unidad y la cohesión. Por este hecho, se creó una de las mejores máquinas militares que nunca se había visto, por medio del tiempo y el esfuerzo invertido tanto en maniobras como en innovaciones militares.

Los ejércitos creados por Filipo eran una combinación de diferentes fuerzas. Macedonios y otros griegos (especialmente de Tesalia), así como la integración de mercenarios del otro lado del Egeo. Después del 338 a. C., muchos de los nuevos reclutas para su ataque a Persia provenían de distintas partes del mundo griego y de los Balcanes, aunque la mayor parte del ejército lo constituían los macedonios.

Contexto histórico

Macedonia era un país hundido en la barbarie helenizado, que poseía una organización social feudal y un espíritu de guerra. Era un reino que provenía de la nobleza y de una Asamblea del ejército. En el año 359 a. C. el rey era Filipo II, quien en un año de gobierno logró unir a los pueblos de Macedonia, el propósito de su reinado era dar a su gente una salida al mar.

Macedonia era conocida por tener un buen cuerpo militar, una falange constituida por infantes y una caballería integrada por nobles. Sus conquistas no se hacían mediante prolongados sitios, sino que utilizaban máquinas de origen asirio. Los recursos económicos provenía de la explotación de las minas de oro de Pangeo, al este de Estrimón.

En el año 356 a. C., Macedonia comenzó una guerra santa contra los focidios, el motivo de este enfrentamiento era que se les acusaba de invadir el santuario de Delfos. Por otro lado, ya para el año 352 a. C. habían conseguido la conquista de Tesalia y el año siguiente conquistaron la Tracia.

Para el año 338 a. C. obtuvieron la victoria en la batalla de Queronea contra los griegos, esta victoria se logró conseguir por medio de las acciones de caballería comandadas por Alejandro Magno. En el año 337 a. C. se creó lo que se conoce como la Liga de Corinto bajo la hegemonía de Macedonia, la misma estaba conformada por todas las ciudades griegas excepto Esparta. El objetivo central era conseguir la conquista de Persia y liberar las ciudades griegas en Asia.

En la Asamblea constituyente se llegó a la decisión de que la sede estaría ubicada en Corinto, se le dio el puesto de jefe vitalicio al rey de Macedonia y se acordó emprender la guerra contra Persia. Luego de la muerte de Filipo II, su hijo, Alejandro Magno, asumió el trono a sus 20 años de edad y continuó con la conquista de Tebas, Atenas y el Peloponeso. Como venganza del crimen hacia su padre, destruyó la ciudad de Tebas y sus habitantes fueron sometidos a la esclavitud.

Llegando el año 334 a. C. comenzó la campaña contra Persia, esta campaña para los griegos significó una venganza, pero para la gente de Macedonia fue una conquista. El ejercito estaba constituido por alrededor de 30.000 infantes y 5000 jinetes. Para el mes de mayo de ese mismo años, ya Alejandro Magno había atravesado el Helesponto y obtuvo la victoria en la batalla de Gránico.

En noviembre del año 333 a. C., Alejandro Magno obtuvo la victoria de la batalla de Issos contra las tropas persas mandadas por Darío III. Asimismo, el año siguiente el rey Macedonio sometió a Siria por medio de la conquista de Tiro, posteriormente se dirigió hacia Egipto, donde fundó la ciudad de Alejandría.

Estrategias

Ahora que nos detenemos para hablar acerca de las estrategias utilizadas durante la Batalla de Gaugamela, nos podemos encontrar con el mismo inconveniente, la falta de fuentes confiables, puesto a que la narración de lo acontecido guarda mucha similitud con la batalla de Issos. De acuerdo a lo que se sabe sobre esta historia, Alejandro y la caballería galoparon en diagonal y hacia la derecha, para esquivar los abrojos y los carros falcados y evitar que los flanquearan los persas.

El resultado de esto, es que las tropas persas que estaban a la izquierda se movieron para su persecución, con la idea de adelantarse a los macedonios y envolverlos. No obstante, los jinetes aqueménidas no se dieron cuenta que al hacer este movimiento se estaban también alejando del centro, donde se había abierto un hueco que permitía llegar a Darío III.

Mientras esto acontecía, lo ocurrido durante la batalla es muy general. Desde el lado de la derecha, la presión de los lanceros macedonios separaba la formación de las tropas del sátrapa Besos, por lo que al verse atrapados, iniciaron su huida del lugar.

En el centro, la falange y los hipaspistas se movieron de manera lenta, con el fin de hacer retroceder poco a poco a las unidades persas. Por el lado izquierdo, las tropas de Darío habían conseguido una mayor ventaja, dado que Parmenión se encontraba a la defensiva, prácticamente rodeado por la caballería del sátrapa Maceo.

Debido al excelente trabajo hecho por sus generales, Alejandro Magno pudo concentrarse en su propio objetico: el rey persa. En un momento, luego de hacer soportado durante mucho tiempo la carga del soberano macedonio, Darío III cometió su peor error. Al igual que ocurrió en la batalla de Issos, decidió retirarse del campo sin que aún se decidiera para que lado se inclinaba la balanza de la victoria, arrastrando con él progresivamente al resto de las tropas cercanas.

Al ver este movimiento, Alejandro Magno se dio a la persecución y tal parecía que pronto se avecinaba el final del Rey de Reyes persa. Sin embargo, esta persecución es interrumpida por la llamada de ayuda de Parmenión, notificando que ya no podía continuar en la lucha contra los jinetes persas. Alejandro Magno decide acudir a la llamada de su general, por lo que Darío III logra escapar.

Por otro lado, la tropas persas al percatarse que su rey los había abandonado en la lucha, los mismos optaron por también escapar del lugar o rendirse ante las tropas de Macedonia. De esta manera se confirmó la desintegración del Imperio Persa y la coronación de Alejandro Magno como señor de Asia.

Desarrollo de la batalla

Una mañana del mes de octubre del año 331 a.C. dio comienzo a uno de los enfrentamientos más importantes de la historia: la Batalla de Gaugamela. Por parte de las tropas persas, Darío III reagrupó a su cuerpo militar en torno a sus unidades de élite, los cuales se denominaron melophoroi, que estaban rodeadas por los mercenarios griegos.

Darío por otro lado, se encontraba en el interior de un carro de guerra ubicado en la línea de choque, cuidado por sus hombres de confianza y flanqueado por cincuenta carros falcados y la quincena de elefantes. Igualmente, otra medida de seguridad utilizada fue colocar frente a él abrojos, trampas punzantes, con el propósito de parar cualquier caballería enemiga. El lado derecho era comandado por Maceo, el sátrapa persa de Mesopotamia, en el lado izquierdo estaba Besos, el influyente sátrapa de la Bactriana.

Mientras que al otro lado del campo de batalla, se encontraba Alejandro Magno. El mismo estaba consciente del plan que había elaborado el persa, toda la estrategia diseñada consistía en no dejarse envolver por su ejército y encontrar el modo más adecuado para contrarrestar su gran inferioridad numérica.

En el lado derecho del cuerpo de Magno, colocó a los Hetairoi, la caballería de élite, dirigida por Clito y Filotas. Mientras que los hipaspistas, su infantería de élite, serían el enlace entre sus jinetes macedonios y el centro, en donde se encontraba la poderosa falange macedonia. El flanco izquierdo era comandado por Parmenión, este lugar estaba constituido por la caballería tesalia y la de los aliados griegos.

Además de todo lo mencionado, en cada uno de los extremos de la línea de combate integró unidades de caballería e infantería formando así una especie de alerón en el que se podía desplegar para, de esta manera, evitar el ataque del ejército persa. Incluso, más allá de todo lo mencionado, el rey de Macedonia también había elaborado una línea de reserva más atrás, lista para unirse con su frente de batalla en el dado caso de que las tropas persas los sobrepasaran y llegaran a rodearlos.

Consecuencias de la Batalla de Gaugamela

Hasta la actualidad, no se han podido conocer a ciencia cierta el número de perdidas que dejó la Batalla de Gaugamela. Los historiadores de la antigüedad calcularon un número de 300.000 persas muertos y solamente 100 macedonios y 1.000 caballos, mientras que los historiadores modernos calculan aproximadamente 210.000 muertos persas y 5000 macedonios.

Alejandro Magno se movilizó desde Arbelas a Babilonia, en donde mandó a edificar el templo de Marduk. Posteriormente, conquistó Susa, en este lugar tomó posesión de más de 120.000 talentos, y más tarde fue por Persépolis, donde en un acto ritual de venganza quemó el palacio de Jerjes.

Durante la época de invierno del año 330 a. C. partió de Persépolis a Ecbatana, en donde consiguió adueñarse de 180.000 talentos, no obstante, Darío lo eludió nuevamente. Luego de recorrer 585 km en once días, pudo alcanzar la comitiva de Darío pero, este ya había sido asesinado por Besos. Tras su muerte, el objetivo de Alejandro Magno se cumplió: imponer su voluntad en el Imperio y establecer su dominio sobre las satrapías del este.

Una de las partes del cuerpo militar fue empleada para la Batalla de Magnesia, siendo comandada por Lucio Cornelio Escipión Asiático, hermano de Publio Cornelio Escipión el Africano, quien le aconsejó utilizar estas tropas para poder derrotar al Rey Antíoco III el Grande y a sus catafractos.

 

Ha sido todo por el artículo de hoy, esperamos que la información proporcionada haya sido de gran ayuda. En un mismo sentido, le hacemos la invitación a leer también: Batalla de Verdún y Batalla de Moscú

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