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Aportaciones de los Olmecas: Conoce a esta civilización

Las aportaciones de los Olmecas lo dejarán verdaderamente sorprendido, una cultura que se estableció en la zona central y sur de México hace 1.500 años antes de Cristo. Es considerada la primera gran civilización americana, sus desarrollos e invenciones son utilizados aún hoy en día, conoce sobre los aportes de los Olmecas, aquí.

Aportes culturales de los Olmecas

Los Olmecas se consideran como la primera cultura mesoamericana que habitó en las tierras bajas de la zona central y sur de México, por lo tanto su desarrollo sociocultural, mítico y religioso ha debido tener indudablemente una influencia en todas las culturas precolombinas que se establecieron luego de ella, entre las que se destaca la cultura azteca, la cultura maya, la cultura tolteca y la cultura teotihuacana.

Se ha determinado que la cultura olmeca se estableció y desarrolló en el Período Preclásico Medio, estimado entre los años 1.500 y 400 antes de Cristo. Los hallazgos arqueológicos permiten identificar que se asentaron en las costas del Golfo de México, específicamente en la zona que va desde el río Papaloápan, ubicado al sur de Veracruz, hasta la laguna de los Términos, en el estado de Tabasco, México.

Esta zona se caracteriza por la presencia de llanuras aluviales y colinas, además encuentros arqueológicos recientes señalan que la cultura Olmeca pudo haberse establecido también en zonas de Mesoamérica, no obstante esto debe ser confirmado con estudios detallados que permitan discernir si se tarta de otra cultura con influencia de los Olmecas.

Ahora bien, existen numerosos logros y desarrollos que son atribuidos a la civilización Olmeca, es una cultura que durante su evolución realizó avances y descubrimientos que se mantienen hasta nuestros días. Al respecto se destaca la arquitectura, gracias a la cual desarrollaron muros de contención, terrazas y otras estructuras para el establecimiento de sus ciudades y espacios para las ceremonias religiosas sobre los que estaremos conociendo con mayor detalle más adelante.

El nombre de la cultura Olmeca fue asignado por los arqueólogos que estudiaron a esta civilización en el siglo XX, su significado es “habitantes de la región del hule”. Lamentablemente los hallazgos encontrados hasta la fecha sobre los vestigios de esta cultura ancestral, no han permitido identificar cuántas y cuáles tribus conformaban esta civilización. Sin embargo, el estudio de la cultura Azteca ha permitido reconocer un grupo de etnias que tenían notables diferencias, tanto culturales como en el lenguaje, lo que permite inferir que podría tratarse de Olmecas.

La importancia de la Cultura Olmeca es de tal magnitud, que durante mucho tiempo se creyó que eran el origen de todas las culturas mesoamericanas, sin embargo esta afirmación no puede ser totalmente sustentada, porque hay culturas que han desarrollado un estilo artístico que no se puede relacionar con los Olmecas.

Los estudios hacen referencia a que la civilización Olmeca se estableció primero en los Valles Centrales de Oaxaca, pero su presencia en la región se extiende hasta la Depresión de Balsas en el Centro de Guerrero. Sin importar el lugar en donde se originó realmente esta cultura, es muy posible que hayan desarrollado un red comercial tan amplia y efectiva que pudo ampliar su alcance a toda Mesoamérica y de allí su presencia e influencia en las culturas que la sucedieron.

Las aportaciones de los Olmecas han sido tan importantes, que aunque su cultura desapareció aproximadamente 100 antes de Cristo, aún tiene repercusión en las culturas modernas. Por ejemplo, se le atribuye a los Olmecas el descubrimiento de la goma, la invención del juego de pelota, la invención del calendario, la epigrafía, la construcción de pirámides, la numeración vigesimal, la creación del número cero, los ciclos agrícolas a través de los estudios astronómicos, el tallado en piedras semipreciosas, recipientes de piedra y más.

Como podemos observar, las aportaciones de los Olmecas llegaron a tantos lugares que es imposible no hablar sobre su historia, el nombre “Olmeca” también se atribuye al náhuatl y significa “hijos del hule”, otro significado asociado a los árboles mesoamericanos.

Debemos reconocer que los Olmecas tuvieron una cultura de alta complejidad pero muy bien organizada, por ello lograron desarrollar herramientas y tradiciones que fueron la base para otras culturas. Prueba de ello son sus expresiones arquitectónicas, artísticas, intelectuales y religiosas, que hacían de la sociedad Olmeca una civilización definida por jerarquías, las cuales se pueden identificar en los vestigios encontrados.

En síntesis, la cultura Olmeca es considerada la primera gran civilización porque logró unir a una gran cantidad de personas que vivían dentro de cánones culturales similares, de allí su influencia en todos los pueblos que se establecieron posteriormente en la zona. La gran cantidad de aportes realizados por esta cultura hacen posible su división en grupos, identificados por el arte, la cultura y la religión.

La Goma

Los Olmecas fueron la primera cultura que encontró un uso para el caucho, lo que se tradujo en un importante descubrimiento que influyó en su relación con otras culturas. El caucho fue utilizado en los deportes que desarrollaron y también en algunos aspectos relacionados con las ceremonias religiosas. Existen evidencias de que incluso el nombre de la civilización proviene por el uso del látex o caucho, pues como hemos indicado con anterioridad Olmeca significa “habitantes de la región del hule”.

APORTACIONES DE LOS OLMECAS

El territorio ocupado por los Olmecas era abundante y diverso, una de las especies vegetales presentes en el mismo era el árbol de caucho, cuyo nombre científico es Castilla Elastica. Los Olmecas aprendieron a utilizar la salvia de este árbol, la cual mezclaban con salvia de un tipo de enredadera identificada científicamente como Ipomea alba, generando como producto una especie de goma muy resistente.

Incluso se han encontrado pelotas que tienen varios siglos de antigüedad, elaboradas con este producto descubierto y desarrollado por los Olmecas. Actualmente el látex del árbol de caucho es utilizado en una diversidad de productos, que han ayudado a mejorar la calidad de vida de las personas, los mismos van desde calzados hasta cintas adhesivas, sin olvidar los neumáticos y las mangueras.

Pero ha quedado registrado en la historia que esta cultura ancestral logró evidenciar su potencialidad muchos años antes, cuando los Olmecas extraían el látex de los árboles de caucho. Actualmente la ciencia nos ha permitido identificar a esta sustancia como un polímero, es decir que su estructura molecular está compuesta por cadenas de átomos de diferentes tamaños.

Al mezclarla con otra sustancia como hicieron los Olmecas, esas cadenas se hacen más largas y es eso adquirían tales propiedades de elasticidad y durabilidad capaz de soportar cambios de temperatura e incluso la acción de microorganismos, por lo que han durado siglos.

El creador del caucho Charles Goodyear, lo re-descubrió en el año 1.839 cuando por accidente mezcló azufre y látex en calor creando la vulcanización, sin embargo los Olmecas estuvieron muy cerca hace más de 3.500 años, al mezclar la Ipomea alba que tiene cadenas de azufre dentro de sus compuestos, por ello obtenían un resultado similar al descubierto por Charles Goodyear, solo que el producto de los Olmecas es menos contaminante.

Las Monumentales Esculturas Olmecas

Continuando con las aportaciones de los Olmecas, ellos lograron desarrollar el arte del tallado en piedra basáltica elaborando esculturas de gran tamaño que son características de esta civilización. Actualmente son reconocidas como grandes colosos de basalto, una roca ígnea de origen volcánico muy rica en silicatos de magnesio, hierro y sílice. Entre las esculturas más distintivas se encuentran: las inmensas cabezas humanas, otras figuras humanas de tamaño real, mezclas de figuras humanas y de animales, tronos, altares, entre otras.

El aporte de las esculturas elaboradas por los Olmecas se ha podido identificar como parte del arte realista que solía estar presente en todas sus creaciones, las cuales actualmente son exhibidas en museos y plazas donde se puede apreciar la majestuosidad de las mismas. Los temas tratados en sus esculturas eran variados, intentando plasmar en piedra su bagaje mágico y religioso.

Las figuras humanas solían representarse de manera solitaria o mezclada con rasgos animales, siendo casi siempre elegido el jaguar, por los poderes mágicos que el pueblo olmeca le atribuía, o con rasgos fantásticos en los que se distorsionan las formas y se dotan a los hombres de poderes casi divinos y relacionados generalmente con la naturaleza.

Las raras ocasiones en que la figura humana aparece individualizada ocurre también con connotaciones mágicas, pero estas reflejadas a través de la magnitud de las mismas. El detalle y la pulcritud de la ejecución hacen de estas esculturas verdaderas obras de arte desarrolladas por esta cultura ancestral. Pueden ser clasificadas en esculturas de pequeño tamaño y esculturas colosales.

APORTACIONES DE LOS OLMECAS

Las esculturas pequeñas fueron elaboradas tallando piedras semipreciosas como el jade, la hematina y la serpentina, las cuales además eran pulidas al punto de generar destellos y reflejos cristalinos. A esta actividad se le atribuye un uso decorativo como dije o también como amuletos.

Por su parte, las esculturas colosales son figuras humanas de grandes dimensiones, como señalamos las más conocidas son las grandes cabezas humanas, sin embargo se debe destacar que cada una de ellas tiene rasgos particulares y específicos.

Los estudiosos de la cultura señalan que estas aportaciones de los Olmecas se pueden tratar de Dioses, representaciones de líderes políticos y militares de la época o deportistas, porque algunas de las cabezas tienen tallado una especie de casco, de modo que es posible que quisieran reconocer el desempeño deportivo de los jugadores de pelota. En algunas de las cabezas colosales se ha identificado que tienen restos de pintura.

Existen otros misterios que rodean a las esculturas colosales de los Olmecas, adicionales al hecho de desconocer a ciencia cierta de quiénes se tratan. Lo más intrigante es el material en el que eran elaboradas, debido a que la piedra basáltica no se encuentra en el territorio habitado por los Olmecas, se estima que el lugar más cercano de donde podía ser extraído ese material se encuentra a más de 85 kilómetros de distancia.

A esto debemos añadirle el tamaño de las piezas, si luego de talladas son enormes, imaginen el tamaño de la roca basáltica en la que comenzaban a tallar, entonces ¿Cómo hicieron para traerlas desde esa distancia?. También resulta un enorme misterio el hecho que todas las cabezas colosales olmecas han sido halladas bajo tierra.

No podemos dejar de resaltar los rasgos negroides presentes en estas aportaciones de los Olmecas, miden más de cuatro metros de altura y pesan toneladas, esto las hace únicas. Se han logrado encontrar hasta el momento 17 cabezas colosales y la mayoría de ellas se encuentran en San Lorenzo. El método de construcción y tallado de las esculturas colosales no pasaría como tal a otras culturas de Mesoamérica, pero sí la elaboración de imágenes para representar a sus líderes.

Pirámides

Las aportaciones de los Olmecas en cuanto a la arquitectura son reconocidas por su majestuosidad e impecable elaboración. En este sentido, las pirámides olmecas eran estructuras creadas para el soporte de los centros ceremoniales, que servían para la realización de los rituales religiosos. A diferencia de las pirámides egipcias, las pirámides olmecas son truncadas, es decir, con terminación plana.

Eran construidas con ladrillos de arcilla, los cuales no eran horneados, sobre una base elevada lograda con la utilización de tierra. Los materiales utilizados eran arcilla, tierra, arena, piedra y los bloques de arcilla que eran utilizados para revestir la estructura.

APORTACIONES DE LOS OLMECAS

Generalmente eran construidas en plazas y con un patrón arquitectónico que incluía un templo rodeado de tumbas, por ello se llega a la conclusión de que definitivamente estos espacios eran sitios ceremoniales.

Otra característica de la arquitectura olmeca es su majestuosidad, las pirámides tienen una base cuadrangular o redonda y se elevan en forma cónica por aproximadamente 30 metros de alto. También se encuentran las pirámides que tienen al menos 2 kilómetros de largo por 1 kilómetro de ancho, identificadas como pirámides extendidas.

En estas aportaciones de los Olmecas predominan las líneas rectas y piramidales escalonadas. Finalmente, dentro de los grandes misterios en referencia a estas pirámides se encuentra su orientación siempre en un eje norte-sur y la simetría de sus estructuras.

El chocolate

Se dice que la cultura Olmeca fue la primera en procesar el cacao, que es el fruto de donde se obtiene el chocolate. Los Olmecas cosechaban el cacao y las semillas conjuntamente con el mucílago, membrana que envuelve a la semilla. Lo sometían a un proceso de fermentación, curación y posteriormente eran tostadas. Después los granos eran molidos y mezclados con agua caliente.

APORTACIONES DE LOS OLMECAS

Existe la certeza de que esta fue la primera cultura en preparar una taza de chocolate caliente, porque en San Lorenzo (uno de los lugares arqueológicos en donde se han realizado hallazgos de la cultura Olmeca) se han encontrado vasijas de cerámica con restos de cacao procesado en su interior.

Los Olmecas molían las semillas del cacao y las mezclaban con agua, esto fue un aporte de la cultura Olmeca a las civilizaciones que la sucedieron, porque el procesamiento del cacao llegó a formar parte importante de las culturas Mayas y Aztecas, llegando incluso a ser utilizado como unidad monetaria y de medida.

Juegos de pelota

Otra de las grandes aportaciones de los Olmecas corresponde al juego de pelota, se dice que para la época era una actividad que ameritaba gran fuerza y condiciones físicas saludables para soportarla, ya que se jugaba con una pelota de alrededor de 4 kilogramos. Dentro de los hallazgos arqueológicos no han sido reconocidos sitios especiales para practicar este deporte, por lo que se supone que lo jugaban a campo abierto.

El encuentro de pelotas en entierros hace presumir que se trataba de un juego de élite y que solo era practicado por cierto nivel de la sociedad. Adicionalmente se presume que el juego ameritaba protección, porque en las cabezas colosales se puede distinguir la talla de una especie de casco, precisamente en aquellas representaciones que se han asociado con los deportistas que practicaban este juego.

APORTACIONES DE LOS OLMECAS

Estas aportaciones de los Olmecas luego fueron adoptadas por la culturas maya y azteca, aunque cada una de ellas desarrolló sus propias reglas del juego. Se dice que era tan violento que incluso los ganadores salían heridos, mientras aquellos que perdían eran sacrificados para venerar a los Dioses.

Rituales y Cultos Religiosos

Los rituales y cultos religiosos desde tiempos ancestrales han sido una estrategia que ha permitido divulgar conocimiento en las culturas prehispánicas y los Olmecas son los pioneros en su uso. Fue tan efectivo que las prácticas religiosas pasaron a formar parte de las civilizaciones que se establecieron posteriormente a esta cultura.

Como sabemos, los Olmecas han sido reconocidos como una cultura creativa y llena de innovaciones que impactaron de alguna manera a todas las culturas prehispánicas y mesoamericanas. Ellos creían en una vida después de la muerte, sus rituales religiosos se relacionaban en gran parte con los difuntos, sin embargo en los mismos se notaba la jerarquización social de la civilización Olmeca.

Si fallecía un sacerdote, este era enterrado con ofrendas preciosas, cerámicas, armas y cualquier objeto que permitiera mostrar la importancia del fallecido; mientras que si se trataba de un trabajador humilde, su cuerpo era introducido en la tierra y se colocaba una piedra en señal de lápida, pero era enterrado sin ningún tipo de ofrenda.

Dentro de esta cultura también existían los sacrificios humanos, los cuales eran entregados como ofrenda a sus dioses. A propósito de ello, los Olmecas eran politeístas, lo que quiere decir que creían en varios dioses, sin embargo se reconoce al Dios Jaguar como el más importante.

En este mismo orden de ideas, los chamanes son una figura religiosa importante que puede ser identificada en la cultura Olmeca, se encargaban de dirigir los rituales y es por ello que pueden ser identificados en los entierros de personajes importantes y de cierta jerarquía social. Muchas de estas prácticas rituales y ceremonias fueron adoptadas por los Mayas, los Aztecas y los Toltecas, por nombrar algunas civilizaciones posteriores.

La sociedad Olmeca se concentró en tres sitios con carácter ceremonial, como son: San Lorenzo, La Venta y Tres Zapotes, estos lugares fueron en su momento escenarios de demostraciones de un gran liderazgo religioso.

El Desarrollo del Calendario

Los Olmecas lograron desarrollar no solo un calendario, sino dos. El primero de ellos era un calendario religioso contentivo de 260 días y el segundo corresponde a un calendario civil de 365 días, uno fue establecido en el ciclo lunar y el otro en el ciclo solar, mientras que la combinación de ambos generaba un ciclo de 52 años. Luego, cada ciclo de 52 años se reconocía como el final de una era y lo relacionaban con eventos catastróficos.

Para la creación de estos calendarios que posteriormente fueron asumidos por las culturas maya y azteca y que han sido reconocidos en los códices de ambas, los Olmecas realizaron un estudio astronómico detallado, pudiendo identificar las fases lunares, las constelaciones y todo tipo de fenómeno astrológico que permitiera la elaboración de estos calendarios.

Invención del Cero

A las aportaciones de los Olmecas es necesario añadirle la creación del número cero, porque este fue utilizado en la elaboración de sus calendarios de fase lunar y fase solar. Los Olmecas habían desarrollado un sistema numérico vigesimal, lo que quiere decir que era con base 20; para ello utilizaban símbolos que tenían valor: un punto era para denotar al número 1, una barra para indicar el número 2 y un símbolo que parecía una concha de mar representaba el 0.

Por lo tanto, el uso del cero les permitía realizar cálculos verdaderamente complejos. Su simbología y uso posteriormente fueron incorporados en las culturas que los sucedieron y debemos reconocer que aún hoy en día utilizamos esta invención de los Olmecas.

Escritura jeroglífica

Los Olmecas también desarrollaron una forma de escritura basada en las figuras, las cuales eran talladas en monumentos de piedra generalmente, estos glifos en oportunidades se han encontrado acompañados con pequeños objetos y fechas. Los arqueólogos no dudan que este haya sido el inicio de la escritura mesoamericana.

En el año 1999 en territorio Olmeca, específicamente en las Lomas de Tacamichapan fue encontrado un bloque de piedra contentivo de jeroglíficos, del cual se han podido obtener algunos datos adicionales acerca de este tipo de escritura.

Se trata de un bloque de serpentinita, roca de tipo metamórfico muy utilizado por los Olmecas. Los glifos están distribuidos en siete franjas horizontales y ordenados en una especie de patrón que pudiera considerarse como un sistema de escritura, donde cada gráfico corresponde a una palabra.

Mide 36 cm de largo por 21 cm de ancho y 13 cm de grosor, la escritura está compuesta por 30 símbolos diferentes y algunos de ellos se repite, en total son 62 impresiones. Los glifos son principalmente representaciones de la naturaleza como peces, insectos y plantas, algunos de ellos se repiten, dicha frecuencia y el orden secuencial pudiera considerarse como una especie de sintaxis en su escritura. Ante la falta de hallazgos suficientes en este campo, descifrarlo ha sido imposible.

Epigrafía

Los estudios epigráficos de las inscripciones realizadas por los Olmecas han permitido analizar la estructura de los escritos, el soporte utilizado, la función que desempeña, entre otros datos que han permitido identificar su influencia en la escritura Maya, donde también se observa influencia de otras civilizaciones, pero mayormente de la olmeca.

Las inscripciones epigráficas fueron posibles porque los Olmecas comenzaron a utilizar un conjunto de signos calendáricos a largo plazo, convirtiéndose en textos muy detallados que con el tiempo derivaron en un sistema de escritura conocido como epi-olmeca o istmiano.

Brújula

Como último elemento de las aportaciones de los Olmecas debemos mencionar que fueron la primera cultura del mundo en crear un instrumento que funcionaba como brújula. En el año 1.973 fue descubierta en San Lorenzo una piedra de forma plana que estaba imantada, se trata de una barra de hematita de aproximadamente 3.5 cm, que cuando fue colocada sobre un corcho flotando en agua señalaba el norte magnético, con una leve desviación hacia el oeste.

Esa pequeña desviación se debe a que los templos estaban dirigidos hacia el norte magnético y no hacia el norte geográfico, es decir que era una brújula perfecta para los propósitos de los Olmecas. Dicha brújula tiene una edad aproximada de 3.000 años.

No hay duda que los Olmecas utilizaban la brújula para orientar sus construcciones, recordar o determinar las fechas de los calendarios, así como ubicar a los pueblos vecinos y todo esto fue transmitido a los Mayas, cuyas edificaciones tienen orientación hacia el norte magnético.

Esperamos que este artículo sobre las Aportaciones de los Olmecas haya sido de su agrado y le invitamos a conocer más sobre culturas mesoamericanas en los siguientes enlaces:

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