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Atila, El azote de Dios, último y más poderoso Rey de los hunos

Atila, Rey del mayor imperio europeo, en este artículo podrá conocer todo sobre este hombre que hizo historia, conozca su origen, las características de su reinado, en cuáles batallas participó, sobre las invasiones promovidas y mucho más!

ATILA

Quién fue Atila?

Atila es identificado en la actualidad como el último y más poderoso caudillo de los hunos. Los hunos conformaron una confederación de pueblos que llevaban una vida  nómada y seminómada, esta confederación se formó  a partir de varios grupos étnicos procedentes del Asia Central, específicamente de la zona esteparia de esa región.

Hablamos del siglo V cuando Atila llegó al poder llegando a gobernar el más grande imperio europeo de su época, manteniendo el poder desde el año 434 hasta su muerte en el año 453. Sus maneras de mantener el poder y expandir el imperio eran realmente violentas y por ello es apodado por los historiadores como “El azote de Dios”, El imperio de Atila abarcaba desde el río Danubio hasta el Mar Báltico y por supuesto que Europa Central hasta el Mar Negro.

Siempre se enfrentó como el más fuerte enemigo del Imperio Romano, el cual, ya se encontraba dividido en  un Imperio Oriental cuya capital era Constantinopla, lo que hoy conocemos como Estambul y un Imperio Occidental cuya capital era Rávena.

Atila por muchos es descrito como un  líder bárbaro y cruel, sus acciones así lo hacen ver, sin embargo, podemos también ubicarnos en su piel y reconocer a un rey  honorable con quien estaba de su lado y acompañaba sus objetivos, pero implacable con sus enemigos.

Atila tenía una visión estratégica militar insuperable, por lo que en la historia puede ser reconocido siempre como un estratega muy superior a todos los que intentaron derrotar al Imperio Romano y también al Imperio Bizantino.

Orígenes

En realidad conocer con exactitud el origen de los Hunos europeos no ha sido un trabajo sencillo, sin embargo, la mayoría de los historiadores coinciden que pueden haber tenido un origen de la rama occidental de los xiongnu. Los xiongnu originarios del noreste de la región de Ordos, su imperio fue el primero de su clase en la estepa euroasiática.

Se trataba de un grupo Proto-Mongols o proto-túrquico de tribus nómadas del noreste de China y del Asia Central que se dedicaban al pastoreo de sus rebaños de ovinos y caprinos mayormente. Eran descritos como extraordinarios guerreros, eran desde muy temprana entrenados para cazar a caballo con arco y flecha, por lo que desarrollaban grandes habilidades. Los hallazgos arqueológicos confirman que utilizaban carruajes y eran hábiles conductores.

Estos pueblos lograron superar militarmente a sus rivales, porque tenían una predisposición para combatir. Atila nació aproximadamente en el año 400, se dice que desde muy joven tenía cualidades y habilidades de líder y guerrero, siendo estas características razonables, porque son similitudes con los xiongnu, no obstante, hasta la fecha no se ha encontrado evidencia para confirmarlo.

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Características de su reinado

Como hemos comentado con anterioridad el reinado de Atila fue uno de los imperios más grandes de Europa, era reconocido como el más temible de los enemigos del Imperio Romano. Era tan aguerrido que le faltó muy poco para tomar la ciudad de Roma, pero logró invadir en dos oportunidades a las Balcanes y tomó sin miramientos a Constantinopla.

El Imperio Huno se encontraba en manos del tío de Atila, es por ello que luego Atila se convierte en Rey de los Hunos, se dice que asesino a su hermano Bleda, para tener el poder del todo el pueblo Huno. La corte se ubicaba en lo que hoy conocemos como Rumania, en algún lugar cerca del río Tizca, eran descritos como unos salvajes, sin embargo, este adjetivo no era atribuible a su reino.

Según los escritos que hablan del mismo y uno de los más convincentes es el del historiador Prisco, quien señala haber estado en el reino de Atila. Según Prisco se trataba de hermosas edificaciones amuralladas y el palacio estaba cubierto de alfombras. Los edificios eran construidos en madera. Por su parte el Rey Atila siempre estaba rodeado de gente, como intérpretes de distintos idiomas, de sus fieles y cercanos seguidores y rodeado de hermosas mujeres que conformaban su harén.

Siempre la gente que lo rodeaba estaban ataviados con hermosa vestimenta, disfrutaban de grandes banquetes y las vajillas eran de oro, pero esto contrastaba con el propio Atila, quien utilizaba ropa modesta y utensilios de madera.  Lo describen como un hombre en realidad hospitalario, generoso, con una gran confianza en sí mismo.

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Ataques de Atila

Cuando Rugila falleció sus sobrinos Bleda y Atila llegaron al poder, para ese momento el imperio huno abarcaba un amplio territorio que se extendía del Báltico hasta el Aral. El reinado contaba con un gran ejército que sobrepasaba los 700 mil hombres.

Los historiadores señalan que Atila mandó a matar a su hermano Bleda, para quedarse él con todo el poder. Uno de los objetivos de Atila era el imperio romano, aún cuando este ya se había dividió en el Imperio de Oriente y el Imperio de Occidente, por lo que las inmensas invasiones bárbaras no se hicieron esperar.

Atila envía a sus increíbles jinetes atacar ambos imperios romanos, a quienes desde muy joven odiaba profundamente, los consideraba prepotentes y era él, el  llamado a demostrarles que no eran más que nadie. Su tío Rugila lo envío a Roma cuando tenía 13 años para que aprendiera bien el idioma y desde su vida en Roma la cual duró 4 años, estaba convencido de acabar con el imperio.

La defensa romana no pudo contener el poderío de los jinetes hunos, por lo que Teodosio II el Joven nombró al rey huno general del imperio de Oriente, el mismo recibía un pensión onerosa en oro. Convencido de su poder Atila se impuso ante el mundo bárbaro y decide invadir el Imperio romano de Oriente, alcanzando llegar a las Termópilas.

En virtud del poderío del ejército de Atila Teodosio se ve obligado a firmar un tratado de paz, llamado “Tratado de Margus”, debió aumentar el tributo que se pagaba a Atila, tenía derecho al libre comercio en el Danubio y le fueron  entregados los bárbaros que se habían refugiado en el imperio. Luego de este acuerdo y del ajusticiamiento de los Bárbaros solo dejo desolación en las ciudades de Sárdica, Marcianópolis, Naiso, Batiaria, Sirmio y Nargo.

Continuó hacia Constantinopla en donde derrotó a las principales fuerzas romanas orientales, en una serie de batallas que le permitieron tras cada una de las victorias que obtenía  rodear la antigua Bizancio por el norte y el sur. Pero la capital estaba amurallada por lo que los avances hunos no tenían el resultado esperado por Atila, por lo que decide acabar con las fuerzas romanas que se encontraban apostadas  en la península de Gallipoli. Otro triunfo para Atila con este ataque.

Atila realiza un segundo ataque contra el Imperio romano, derrotando a las fuerzas enemigas en el río Vit, sin embargo, el ejército de Atila tienen bajas importantes, no obstante, lograron arrasar con no menos de setecientas poblaciones llegando hasta los Balcanes. Luego vino la campaña para la invasión de Galia en el año 451, siendo esta la batalla más reconocida y divulgada en la historia de Atila, llamada la batalla de los Campos Cataláunicos y también la única que no ganó.

En su paso hacia Galia cuando Atila cruzó el río Rin no encontró casi resistencia y aquellas que trataban de defenderse simplemente eran arrasadas. Parte de la estrategia de Atila era no detenerse  para así disminuir los problemas logísticos, con su avance y la inminente invasión de Galia, buscaba que el Imperio Occidental pidiera por la paz para evitar la destrucción de la ciudad.

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Aecio reunía sus fuerzas bélicas y Sangibano quien era el rey de los alanos, ubicado cerca de Orleans, había decidió entregar la ciudad a Atila. Las noticias de que Aecio y Teodoredo se aproximan hace que  Sangibano cambie de idea. Con la llegada de los romanos y los visigodos, Atila decide ir hacia el este, ya que consideraba que las llanuras de la Champaña le brindarían una mayor ventaja.

Este cambio de estrategia promueve que los alanos de Sangibano se unan a Aecio, creando un ejército aliado, que inicia la persecución. Atila no quería ir a una batalla, solo buscaba la solicitud de paz por parte del Imperio Occidental, pero la alianza entre los  romanos y visigodos, echaba por tierra cualquier alianza entre Aecio y Atila.

Su confianza estaba vulnerada, era algo realmente inesperado, pero Atilo daría la batalla, una de las características de Atilo es que era supersticioso y en esta oportunidad no sería diferente, pidió a sus adivinos, le dijeran que sucedería y a pesar que estos avizoraron un mal presagio para los hunos, también vieron la muerte del jefe supremo de los enemigos. Aecio desplegó a los visigodos en su ala derecha y a los poco fiables alanos de Sangibano en el centro, mientras que él se posicionó con sus fuerzas “romanas” en el ala izquierda.

La  estrategia era llevar a los hunos al centro y atacar desde ambos lados. Atila, emplazó a sus hunos en el centro, a los gépidos a su derecha, frente a los romanos, y a los ostrogodos a su izquierda, frente a los visigodos. Los germanos menores, se encontraban apoyando ambas alas.

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Comienza la batalla en donde Turismundo y Aecio logran ocupar la colina siendo este el lugar más estratégico para dominar al frente enemigo, los germanos que se encontraban en el ala derecha de Atila se enfrentan cargan a los romanos. Los Hunos y alanos chocan en el centro del campo de batalla y los hunos hacen retroceder a los alanos.

Por su parte los visigodos y ostrogodos se enfrentan en el otro flanco. Atila dirige a los hunos contra el flanco donde luchan los visigodos. Muere Teodoredo en batalla.  Turismundo baja de la colina y carga contra el flanco de las formaciones enemigas, lo que hace que Atila ordene la retirada general. A pesar de no lograr el objetivo, el ejército de Atila continuó siendo el peor enemigo, invadiendo a Italia al año siguiente.

Imperio Romano de Oriente

A pesar de haber logrado acuerdos y realizar pactos que favorecían al imperio de Atila, este decide atacar al Imperio Romano en sus dos vertientes, contaba con el apoyo de todo su pueblo y tenía uno de los ejércitos más temidos. Así que inicia la ofensiva realizando una serie de ataques contra Oriente, los que mantuvo de manera incansable durante diez años el avance de los hunos sobre el territorio, conquistando diversas zonas del Imperio.

Lo que hoy como conocemos como Armenia, Irán, Georgia y Azerbaiyán fueron territorios conquistados por los hunos.  El Imperio Romano de Oriente, contaba con un ejército consolidado y disponía de abundante oro, realizó nuevos pactos con Atila, con la finalidad de detener el avance de Atila.

Era una propuesta interesante para Atila, debido a que guiaría entonces su ataque hacia el Imperio Occidental, mientras que el Imperio Oriental hacia crecer sus arcas llenándolas de oro, con tal que no los atacara a ellos.

Expediciones a Occidente

Bien ya hemos comentado con detalle sobre la batalla que pretendía Atila hacia Galia para comenzar a desmembrar el Imperio Occidental. El avance de los hunos y sus aliados generaba terror, era un ejército enorme conformado por hombres aguerridos y sanguinarios, a quienes les interesaban los tesoros.  El ataque contra los visigodos era simplemente una estrategia, porque Atila intentaba arrebatar  Galia.

Honoria era el norte de Atila, era esa mujer inalcanzable que había solicitado su ayuda para ser liberada, mensaje que Atila mal entendió y confundió con un compromiso matrimonial.  Los visigodos se encontraban obligados a resistir el ataque de los hunos, por lo que su rey, Teodorico preparó todo para el inevitable encuentro.

Atila revela sus verdaderas intenciones y reclama a Honoria como esposa y exige además la mitad del Imperio romano de Occidente como dote. Esta circunstancia provoca una situación paradójica, ya que Aecio, el general romano aliado de Atila contra Teodorico, une sus fuerzas a los visigodos para defender el imperio.

Invasión al norte de Italia

Luego de la derrota que recibió el ejército de los hunos en la batalla de los Campos Cataláunicos, Atila apareció de nuevo en el año 452 para exigir su matrimonio con Honoria, invadiendo y saqueando Italia a su paso. Cada ciudad que se encontraba a su paso eran sometidas y arrasadas.

Su ejército sometió a numerosas ciudades, las cuales eran brutalmente saqueadas y destruidas. Valentiniano emperador del Imperio de Occidente huyó de Rávena a Roma, mientras que Aecio no tenía suficiente poder militar como para enfrentar al ejército de Atila.

Finalmente, Atila se detuvo en el Po, en donde se encontraban el Papa León I,  el prefecto Trigecio y el cónsul Avieno, quienes se reunieron con Atila. Luego de la conversación con estas personas, Atila inició la retirada sin reclamar nada, se fue con las manos vacías, sin Honoria, ni tierras. En realidad se desconoce cuál fue la razón que lo hizo tomar esta decisión, existen varias hipótesis y suposiciones, en referencia a este hecho, sin embargo se trata de solo inferencias.

Muerte de Atila

La muerte de Atila fue algo inesperado, estaba festejando su matrimonio con Ildico, se encontraba bien, al terminar de festejar se fue con su esposa a los aposentos nupciales y comenzó a sangrar por la nariz de manera profusa, causando el desangramiento de Atila y por ende su muerte. La esposa se encontraba en un rincón llorando de manera desconsolada cuando entraron a la habitación y el cuerpo de Atila yacía en un charco de sangre.

Los soldados, al conocer sobre la muerte de Atila se cortaron el cabello y se hirieron con sus espadas, porque había muerto el más grande de los guerreros. Según el historiador Jordanes cuando fallece el más grande guerrero no se llora con lagrimas sino con sangre de hombres. Atila fue enterrado en un sarcófago elaborado en oro, plata y hierro, junto con su espada y todo el botín de sus conquistas.

Las personas que participaron en el funeral fueron ejecutadas y otros se suicidaron, para que se mantuviera el secreto del lugar en donde fue enterrado Atila. Existe otra versión que surge a casi un siglo después de la muerte de Atila, que señala a su esposa como la causante, quien lo habría matado con una daga, sin embargo, es poco aceptada.

Luego de la muerte de Atila, sus hijos se dividieron el Imperio, lo que produjo la desintegración del pueblo huno, ya que se convirtieron en tribus independientes que tenían sus propios intereses. Comenzaron las disputas cuando los hijos intentaron  reunificar el imperio de los hunos, porque querían ser el líder. Esta vulnerabilidad fue vista como una oportunidad por los enemigos, quienes fueron apropiándose del territorio, hasta que desapareció por completo el imperio creado por Atila.

Es necesario reseñar que la historia que conocemos de Atila fue escrita por sus enemigos, por lo que con toda seguridad la misma se encuentra sesgada, sin embargo, realmente era un hombre que no tenía compasión con lo enemigos y uno de los más grandes combatientes de la historia.

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